Madre narra cómo dos elementos de la SEDENA la separan de su hija
febrero 23, 2017
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Madre narra cómo dos elementos de la SEDENA la separan de su hija

– Los implicados son el padre y el abuelo de la menor

Mi nombre es VERONICA LOBATO CAMPOS, soy una persona real y sufrí ABUSO DE PODER DE UN MIEMBRO DE LA SEDENA, necesito recuperar a mi hija:
Esta es mi historia: desde el año 2016 la relación con mi EXPAREJA CESAR GONZÁLEZ VIEYRA ya no marchaba bien, descubrí que tenía una relación sentimental con otra mujer y desde ese momento la relación y la convivencia eran cada vez más difícil.
Un día me atreví a decirles a sus padres (el Coronel de Infantería JOSE LUIS GONZÁLEZ NAVA y la señora MARIA DIONISIA VIEYRA ARROYO) que quería separarme de su hijo y su respuesta fue que el día que yo lo dejara me quitarían a mi hija (MARIA JOSE) de seis años y medio ya que tenían todos los recursos para hacerlo.
Soporté un largo tiempo con esa situación hasta que por mutuo acuerdo CESAR y yo decidimos separarnos en AGOSTO 2016 y regresé con mi familia a PUEBLA CAPITAL. Ya se había realizado todo mediante una plática acordamos no demandaría LA GUARDIA Y CUSTODIA y/o PENSIÓN ALIMENTICIA, decidí creer en su BUENA VOLUNTAD, así que también se pactó convivencia cada 15 días por lo que él venía a PUEBLA o nosotras íbamos a MÉXICO.
Todo el panorama cambió cuando el jueves 24 de noviembre, momento en el que nos corresponde viajar a CIUDAD DE MÉXICO, llegamos a su departamento cerca de las 23:00 horas, para cuando desperté el día 25 alrededor de las ocho de la mañana, me percato de que mis pertenencias (CELULAR, DINERO E IDENTIFICACIONES) no estaban, CESAR mi ex-pareja no se encontraba ya que había ido a su trabajo, donde se desempeña como SOLDADO AUXILIAR OFICINISTA en el GRUPO DE TIENDAS Y GRANJAS DE LA SEDENA registrado con la matrícula D-1869978.
Por la tarde, a su regreso pregunté por mis pertenencias y argumentando que él las había tomado, me di cuenta que las cosas se comenzaban a complicar, nos pidió acompañarlo al centro comercial y al volver a su departamento ubicado en NAUCALPAN DE JUARÉZ se enfadó conmigo; su carácter cambiante, violento y peligroso me hicieron volver a recordar el miedo que le teníamos por su agresividad, me llevó a una de las habitaciones y me encerró para comenzarme a insultar textualmente: «tienes mierda en la cabeza, ¿de qu te sirvió tanta universidad?, aquí yo soy el chingón y me pongo las tres estrellas de mi papá», luego de la agresión verbal y jaloneos, salí a la sala por mi hija para irnos a dormir, y le informé que por la mañana regresaríamos MAJO y yo a PUEBLA.
El sábado 26 de noviembre, comenzó mi tormento, al amanecer CESAR GONZÁLEZ VIEYRA con una actitud diferente me pide lo esperemos, irá por desayuno para nosotras; por salud mental de mi hija le digo que sí y que luego de eso, nos lleve a la terminal para regresar a PUEBLA, cuando sale me doy cuenta que cierra la casa con llave; nerviosa y con miedo comienzo a preparar todo cuando CESAR regresa acompañado de sus padres EL CORONEL DE INFANTERÍA JOSÉ LUIS GONZÁLEZ NAVA y la señora MARIA DIONISIA VIEYRA ARROYO, sé que las cosas no van nada bien y de inmediato entran directo para intentar arrebatármela de mis brazos, mi hija gritaba que la soltaran, que la estaban lastimando, los tres estaban en contra de MAJO y de mí, su intención era separarnos. Después de algunos minutos que parecieron horas, al ver a mi hija sufriendo con el jaloneo y a sabiendas que su fuerza nos superaría decidí soltarla para no causarle un daño mayor al que ya CESAR y sus padres le habían ocasionado. MARIA JOSÉ temblaba y gritaba que no se la llevaran, quería estar con su madre.
El CORONEL JOSÉ LUIS GONZÁLEZ NAVA y su esposa salieron corriendo con mi pequeña MAJO; CESAR burlándose me grita «ya vez, te la quitamos, lo logramos…»
Salí corriendo pero ya habían abordado una camioneta propiedad del coronel, mi pronta reacción fue llamar a mis familiares en Puebla, quienes después de un par de horas llegaron para acompañarme inicialmente a ATENCIÓN CIUDADANA del EJÉRCITO, su respuesta fue que los fines de semana sólo eran guardias y no había personal para recibir mi denuncia.
Luego entonces acudí a DERECHOS HUMANOS del EJÉRCITO y levanté una queja narrando los hechos y me dijeron que revisarían el caso sin dar hasta hoy una respuesta. Finalmente fuimos al MINISTERIO PÚBLICO ubicado en NAUCALPAN para levantar la denuncia y cuando los oficiales escucharon que refería mi denuncia hacia dos militares me dijeron que no podrían hacer nada, no pueden levantar cargos contra militares y lo único que podían hacer era apoyar con una medida de restricción por violencia familiar.
He intentado de todo, envié un oficio al Secretario General de la división titular de la SEDENA el GENERAL SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA, pero no obtuvimos respuesta de apoyo por ningún medio militar, al contrario parece que los encubren, son intocables. A pesar de que a través de las instancias legales trabajan mis abogados para recuperar a mi pequeña MARIA JOSÉ, las cosas no avanzan.
CESAR, sólo me ha dejado hablar escasas seis ocasiones con ella, mismas que tengo grabadas, la última llamada el 6 de enero, me pide MARIA JOSÉ que vaya por ella, que desea estar conmigo; le arrebatan el celular y desde entonces no me han respondido una sola llamada.
Quiero estar con mi hija, abrazarla, tú que me estás leyendo debes conocer lo que es estar lejos de un hijo tan sólo unos minutos, llevo meses sin verla, sin saber que trato está recibiendo, si él es un hombre violento, con carácter cambiante.
No te pido mucho, sólo ayúdame a compartir, mis recursos económicos se agotan cada vez más, y necesito que alguien escuche mi caso y que pueda brindarme alguna ayuda, ya no se a quien más recurrir.
En las redes sociales estoy compartiendo la información, hazlo por favor, si me conoces sabes que te lo recompensaré con oraciones, si no me conoces sólo comparte y en mi pedimentos con Dios te pondré.
Gracias.

Redacción

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